Carta de un portador del Cristo (Daniel Cid Benavides)

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Nazareno vela

Mi infancia con esta Cofradía ha sido inolvidable. Desde pequeño, con 7 años de edad, me transmitía mucho. Todos los años esperaba ansioso para verla salir puesto que salía mi tío (aun sale) como portador del Cristo; pero como ya decía anteriormente me transmitía mucho la Cofradía, y con esas ganas de que llegara el Domingo de Ramos  recuerdo que me llevaba mi abuela y mi madre.  Cuando llegaba a la Casa Hermandad para ver la salida ya las puertas estaban abiertas.

La pena es que sólo veía un poco, la salida y poco más, me quedaba siempre con más ganas, hasta que fueron pasando los años y me hice hermano de la Cofradía. Recuerdo que el primer año que salí como Nazareno fue en el año 2007, salí llevando “vela”. Un año o dos si  mal no recuerdo decidí cambiar la vela por “hacheta”, y a continuación 2 años después, seguí como portador de la Virgen por primera vez.

Mi experiencia fue muy bonita, pensaba que lo iba hacer mal. Llegó aquella tarde, cuando se empezó a acercar la hora y me puse la túnica de portador por primera vez, no podría expresar, explicar, aquel sentimiento que me entró, era mi ilusión desde pequeño llegar a portar a Nuestra Señora del Gran Perdón ”la gran capuchinera”.

Siguiendo contando, un año más tarde seguí como portador en el Cristo, aun menos podría expresar mi primera vez sacando el Cristo, puesto que si mi ilusión era ser portador y porté a la Virgen del Gran Perdón, ya de Nuestro Padre Jesús del Prendimiento mucho menos expresable.

Cada vez que llega el día del traslado, es imposible perdérmelo .

Es más, recuerdo el año 2007 como mi primera salida como hermano, hacía un mal día presentado por lluvia y al final aunque llovió en el encierro todo salió como queríamos.

Con esto pongo punto y final a mi pequeña historia como hermano.

Un saludo: Daniel Cid Benavides.

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